El consumo de drogas en México está comenzando a edades cada vez más tempranas. De acuerdo con el Informe 2025 del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA), 63.4 por ciento de las personas que acudieron a centros de tratamiento declaró haber probado alguna sustancia entre los 5 y 15 años. La edad mediana de inicio fue de 15 años, lo que muestra la importancia de atender este problema desde la infancia y la adolescencia.
Entre las edades más frecuentes para comenzar el consumo se encuentran los 13 a 15 años, periodo en el que inició 39.4 por ciento de los casos registrados. Además, 19 por ciento comenzó entre los 10 y 12 años, mientras que 5 por ciento lo hizo entre los 5 y 9 años. El informe señala que el alcohol, el tabaco y el cannabis aparecen con mayor frecuencia como las primeras sustancias consumidas durante estas etapas de la vida.
En contraste, los estimulantes de tipo anfetamínico, principalmente el cristal, suelen aparecer como drogas de inicio a edades posteriores. Sin embargo, estas sustancias tienen una presencia importante entre las personas que llegan a recibir tratamiento, ya que 59.2 por ciento señaló a los estimulantes de tipo anfetamínico como la principal droga relacionada con los problemas que los llevaron a solicitar atención. Esto muestra que la sustancia con la que una persona comienza a consumir no necesariamente es la misma que posteriormente genera mayores dificultades.
El SISVEA recopiló información de 121 mil 552 ingresos registrados durante 2025 en 2 mil 121 centros de tratamiento y rehabilitación no gubernamentales de las 32 entidades del país. Los resultados destacan a la adolescencia como una etapa especialmente vulnerable para iniciar el consumo de sustancias. Por ello, la prevención, la información y el acompañamiento de las familias, las escuelas y las instituciones de salud son fundamentales para reducir los riesgos asociados con el consumo temprano.