Iglesia rechaza el reinicio del programa migratorio «Quédate en México»

Advirtieron que el gobierno federal “ha incumplido con los compromisos realizados con las personas migrantes para sus traslados y regularización migratoria, lo que ha desatado una escalada de inconformidades derivando en bloqueos carreteros y conflictos con la población local».

PROCESO .- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se opone tajantemente a la reanudación del programa “Quédate en México”, puesto que, asegura, viola múltiples principios internacionales en materia de refugio y asilo, como el “derecho al debido proceso” y a la “no devolución”.

El organismo cúpula de la jerarquía católica mexicana rechaza la reanudación de este programa, mediante el cual podrán permanecer en México los migrantes de distintos países que estén realizando sus trámites de solicitud de asilo en Estados Unidos.

“Recibimos con decepción la noticia de que el gobierno de México ha decidido reanudar el programa MPP mejor conocido como ´Quédate en México´, ya que éste viola múltiples principios internacionales en materia de refugio y asilo, como el derecho a debido proceso y a la no devolución, y no permite el debido ejercicio de los derechos fundamentales de las personas solicitantes del reconocimiento de la condición de refugiado”, refirieron los obispos mexicanos mediante un comunicado. 

Igualmente, la CEM indica que la situación de los migrantes en Tapachula, Chiapas, “ha llegado a tomar una dimensión y complejidad alarmantes”, ya que además del hacinamiento y la demora en sus trámites de solicitud de reconocimiento de la condición de refugiados, sufren de  “hostigamientos” y “abusos” por parte de las autoridades gubernamentales, a lo que ahora ya se suman “brotes de violencia” por parte de los migrantes, “como respuesta a tantas promesas incumplidas” del  gobierno.

Y agrega que, el pasado 23 de noviembre, el Instituto Nacional de Migración (Inami) les prometió a los migrantes que iban en una caravana por la costa chiapaneca que serían trasladados, en autobuses, a distintos puntos del país. Sin embargo, hasta la fecha esto no ha ocurrido, y actualmente esperan en el pueblo chiapaneco de Mapastepec más de 900 migrantes.

«Muchas personas migrantes han tomado la carretera costera de Chiapas  en pequeños grupos o caravanas, exponiéndose al colapso por el sol, hambre, deshidratación y enfermedad… la situación que estamos viviendo es caótica: sufrimiento, desesperación y violencia”, señalaron. 

Indica que el gobierno federal “ha incumplido con los compromisos realizados con las personas migrantes para sus traslados y regularización migratoria, lo que ha desatado una escalada de inconformidades derivando en bloqueos carreteros y conflictos con la población local. Esto ocasiona que se ponga en riesgo la integridad física tanto de las personas migrantes como de la población local”.

Ante esta situación, la CEM –que aglutina a alrededor de 150 obispos y arzobispos del país— pide a los tres niveles de gobierno que respeten “los derechos fundamentales de las personas migrantes”, puesto que así lo marca la Constitución.       

Y por lo que respecta a las Casas de Migrantes que maneja la Iglesia católica en todo el país –principalmente en las fronteras norte y sur–, la CEM asegura que éstas seguirán con “su labor humanitaria de atender a las personas más pobres, migrantes, solicitantes de refugio, personas deportadas, niñas, niños y adolescentes, sin importar credo, nacionalidad, lugar de origen o cualquier otra condición”.