Ya están en acción todas las dependencias que tienen que ver con las vacaciones de la semana santa.
Por una parte, Protección Civil del estado, las diferentes corporaciones policiacas, por la otra la Marina, la Cruz Roja y Bomberos.
Todos de la mano para tener un saldo blanco, de eso se trata, que no haya muertos ni heridos.
Incluso muchos están estrenando desde radio comunicación, hasta equipos sofisticados de salvamento.
Pero de nada sirve tanto esfuerzo si un sector del turismo local, nacional o internacional insiste en llevar a cabo las mismas prácticas suicidas en carreteras, playas y demás destinos, manejando en estado de ebriedad, cansados o a exceso de velocidad.
O bien, abusando de la nobleza de los ríos, lagos y mar al desafiar a la naturaleza.
Y de paso, están quienes se hacen de la vista gorda en las carreteras, permitiendo que las agarren como pistas de carreras con saldos muy lamentables como el de este martes a las 5 de la mañana cuando dos automóviles se impactaron de frente dejando como saldo dos muertos, ¿sabe usted dónde?, en la autopista Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de las Casas, que se ha convertido en una de las supercarreteras más peligrosas del país.
El siniestro ocurrió a la altura del kilómetro 45 cuando una camioneta invadió carril y chocó de frente contra un automóvil y ¿qué cree? Los responsables se dieron a la fuga y dejaron a las victimas tiradas en la carretera.
Pero mientras que sigan permitiendo todo esto, la citada autopista seguirá tiñéndose de sangre…