Al iniciar esta semana, las autoridades estatales, reconocieron que se han perdido, en los últimos días, más de mil hectáreas de arbolado adulto en cuatro municipios: la concordia, Zinacantán, Chanal y Suchiapa.
Se olvidaron o no están enteradas, que en el valle de corzo y la zona conocida como cerro brujo en el municipio de Ocozocoautla, carretera a Villaflores, tan solo el domingo pasado había cuatro incendios vivos según pudimos constatar durante un recorrido y los lugareños nos informaron que llevaban varios días sin que nadie se ocupara de apagarlos. Jiquipilas, arde en llamas a la altura del cerro Juárez y sus alrededores, de acuerdo con reportes de sus habitantes.
Mientras en Villaflores, en las cercanías del ejido Jesús M. Garza, la población pedía auxilio para sofocar otro incendio, y hasta el lunes nadie los había atendido. Otro más se registraba en el cerro el cedral al poniente de la comunidad Domingo Chanona.
La semana anterior, en la sierra que limita a los municipios de Tonalá y Villaflores, los rancheros y habitantes del ejido galeana, temerosos de que sus potreros y parcelas se convirtieran en cenizas, no esperaron el apoyo de nadie, se organizaron y por su propia cuenta y riesgo, apagaron el fuego.
De modo que las autoridades, como el famoso centro de control de incendios forestales, que de “control” solo tiene el nombre, ya perdieron la cuenta de cuantas hectáreas se han siniestrado y en cuantos municipios… y hasta cierto punto es comprensible. Desde los escritorios solo se pueden tener estadísticas en papel que no demuestran la realidad de lo que sucede en el campo.
Ahora bien, los números no importan tanto, basta con el intenso calor que estamos sintiendo para saber que los incendios en el estado son numerosos e incontrolables con la consecuente contaminación y la depredación al medio ambiente que no solo están presentes en los municipios antes citados.
En Tuxtla Gutiérrez, por su situación geográfica, la espesa bruma se encajona y se estanca.
La ilusión de cada despertar, con los primeros rayos del sol, nos da la impresión de que amaneció con niebla, pero conforme abrimos los ojos, nos damos cuenta de la triste realidad, no es verde, ¡es humo! Y de inmediato, nos acordamos de quienes tienen bajo su responsabilidad garantizar salud y bienestar a la población…y seguramente, ante nuestra impotencia, muchos con sarcasmo decimos para nuestros adentros:
¡No se preocupen señores, sigan gozando de la comodidad del escritorio que ocupan mientras se los permitan!… y sigan jugando con sus cifras maquilladas y a modo, que a nadie convencen…
……que al fin y al cabo, ¡aquí no pasa nada!
Hasta el siguiente comentario.