Ahora que el congreso del estado aprobó con carácter de obvia y urgente resolución, la solicitud de licencia por tiempo indefinido al cargo de presidente municipal de Chiapa de Corzo, a Héctor Gómez Grajales, los diputados y la autoridad judicial tendrán que meterse hasta la cocina para revisar en qué condiciones dejo las arcas el exalcalde que fue desaforado por todas las tranzas que fueron denunciadas y por los trapitos sucios descubiertos al jefe de la policía, que paradójicamente era el hermano del presidente.
Y no es para menos porque Chiapa de Corzo ha estado en el ojo del huracán desde hace cuando menos 4 trienios por la ineptitud de los alcaldes en turno que estuvieron a punto de tirar al bote de la basura el título de pueblo mágico.
Así que el reto que le dejaron a Alfonso Javier Hernández Zarazúa es mayúsculo porque además tendrá que trasparentar la cuenta pública y los actos ejercidos por su antecesor más las travesuras cometidas por sus policías al secuestrar migrantes para extorsionarlos, más lo que resulte.
Nomás no nos vaya a salir don Alfonso Javier como el gobernador sustituto de Veracruz a quien acusan de solapar a Javier Duarte que hasta presuntamente le presto un helicóptero para emprender la graciosa huida…