De acuerdo con la última Estadística de Nacimientos Registrados (ENR) del Inegi, en Chiapas 2 de cada 10 mujeres que dan a luz tienen entre 10 y 17 años, casi el doble que en el resto del país, cifra que se mantiene desde hace más de 10 años y que a decir de la activista Alejandra Muñoz, también representa un tipo de violencia sexual.
“El tema de los embarazos infantiles que vemos que las instancias siguen sin tener un protocolo de actuación claro en donde se vincule esos embarazos infantiles, que se trata de embarazos de menores de 14 años con violencia sexual, porque en su mayoría son embarazos que provienen de relaciones sexuales no consentidas o que parten desde una manipulación y por lo tanto son violencia sexual”
En lo que va del año, se ha sabido de al menos dos casos de niñas que dieron a luz en Ocosingo y Tuxtla, de 11 y 13 años de edad respectivamente, lo que engloba un problema social mayor.
“Creemos que es importante que las adolescentes no únicamente tengan a la mano métodos anticonceptivos y de cuidado a su salud sexual y reproductiva, sino que también sepan que en Chiapas pueden decidir después de qué se den cuenta de que tienen un embarazo no planeado, aún es momento de decidir si quieren llevar a término ese embarazo o no, ya que los embarazos adolescentes justamente producen a niñas, jóvenes maternando a otras niñas, niños y truncando, pues sus proyectos de vida y sus posibilidades de estudio, y posteriormente de tener una vida profesional, lo que genera un mayor o aumenta la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres en el estado de Chiapas”
Por este tema, activistas y asociaciones se han pronunciado y seguirán luchando, sobre todo en días como el 8M, para que todas las niñas y mujeres tengan derecho a una vida plena.
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines