El número de personas viviendo con diabetes aumenta. Lo más preocupante es que la variante tipo 2, antes conocida como “de inicio en la edad adulta”, ahora afecta con frecuencia en la niñez y adolescencia.
En México, las estadísticas son severas: la diabetes fue la segunda causa de defunción a nivel nacional en 2024, como revelan las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Si la enfermedad se manifiesta a una edad temprana, sus consecuencias crónicas pueden ser incapacitantes o mortales a partir de los 40 o 50 años.
Entender las causas de este aumento y cómo se puede prevenir es importante para proteger el estado de salud en el futuro.
¿Por qué la diabetes va en aumento en niños y adultos jóvenes?
El hecho de que la diabetes tipo 2 esté afectando a jóvenes y niños, un grupo de edad donde no se veía, se explica por una peligrosa combinación de factores ambientales y genéticos, de acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Aunque tu herencia influye —si un padre o hermano la padece, tu probabilidad aumenta—, son los cambios en el estilo de vida los principales responsables.
Los casos de diabetes a edades tempranas se correlacionan directamente con los altos niveles de sobrepeso y obesidad que padece la población.
De hecho, en 2022, había 537 millones de casos, y si la tendencia continúa, en 2045 habría 785 millones de personas con diagnóstico de este padecimiento.
Estos son los factores relacionados con los casos de diabetes en niños y adultos jóvenes:
Las dietas ricas en bebidas azucaradas y grasas excesivas son el factor determinante que cambia tu metabolismo.
Sedentarismo: La poca actividad física entre los jóvenes propicia alteraciones metabólicas tempranas que antes solo se veían en la vejez.
Contaminantes ambientales: La exposición a sustancias como el plomo, el arsénico presente en el agua o el cadmio, también aumenta tu riesgo de desarrollar diabetes, sumando un factor externo a la ecuación.
Las poblaciones con alta pobreza tienden a adoptar estilos de vida que favorecen el desarrollo de la enfermedad.