El Atlético Chiapas amarró el billete para las semifinales de Copa merced al sólido triunfo cosechado en el Estadio Zoque (2-0) ante Toros Neza, merced a los tantos de Murilo Damasceno y Ángel Partida.
Con ello, el Equipo del Pueblo se medirá en la siguiente ronda a Estudiantes Tecos, que llega a esta instancia de la competición tras golear 1-3 a Ocelotes y anotarse la serie ante los de Tapachula con un global de 6-1.
ACCIONES
Tras el empate sin goles firmado en la ida (0-0), el Atlético Chiapas quiso hacer valer la mística del Estadio Zoque desde los primeros compases del choque, ante la presencia de unos 1.500 espectadores en los aledaños del santuario tuxtleco. Además, tanto el triunfo como el empate le servían de salvoconducto al equipo dirigido por Benjamín Mora, debido a la mejor clasificación de la escuadra guerrera en la competición doméstica.
Sin embargo, no se antojaba una misión fácil para los chiapanecos, teniendo en cuenta las numerosas bajas por lesión –Erick Rivera y Eduardo Sayún, entre otros- y sanción –Mario Nieblas-.
En cualquier caso, el estratega atlético optó por configurar un 4-3-3 netamente ofensivo, una variante más a las ya aplicadas durante la presente campaña –se arrancó el Clausura con un 4-4-1-1 para después evolucionar a un 5-3-2 y desembocar en esta formación más incisiva en vanguardia-.
El portero Arturo Borrego volvió a repetir como cancerbero titular, tras la buena actuación realizada en el duelo de ida en tierras mexiquenses. De hecho, el de Ecatepec cumplió con las expectativas y cuajó una actuación sólida bajo palos, al igual que la línea de cuatro forjada entre José Jesús Ruiz, Reynaldo Díaz, Andrés Valdez y José Juan Pineda.
Con esa argamasa especial sobre la trinchera del Atlético Chiapas, la medular no tardó en acaparar la pelota e iniciar las acometidas sobre el área astado. Ya en el minuto 1, David Andrade probó desde lejos al meta Alán Patista, quien abortó la jugada aunque en dos tiempos.
A partir de ahí comenzaron las intentonas del ariete comiteco Josafat Tello, que se mostró hiperactivo en los desmarques y triangulaciones con los compañeros. Hasta tres ocasiones disfrutó el chiapaneco antes de que Neza asomara la cabeza en la guarida local, en pleno minuto 11, a través de Enoch López.
La defensa adelantada de Toros intentaba desactivar los desmarques de Rivas y Murilo, pero en el minuto 16 una nueva ocasión de Tello pudo significar el primer tanto de la tarde. Sin embargo, el atacante se atiborró de balón antes de poder encontrar alternativas más directas en pleno área grande.
MONÓLOGO LOCAL
Ya en el ecuador del primer acto probaron fortuna Rivas y José Juan Pineda desde lejos, pero sus respectivos cañonazos no encontraban puerta.
Tras este nuevo carrusel de ocasiones, Tello volvía a disfrutar de una asistencia filtrada de Andrade. En este caso, su disparo cruzado terminó siendo despejado por Patista a bocajarro.
Las ocasiones se tornaban cada vez más nítidas y claras, pero al mismo tiempo se gestaba la sensación de que Guerreros estaba perdonando demasiado al rival. Una demiúrgica impresión que ya se había reproducido en el pasado y que no se quería ni respirar siquiera en esos momentos de máxima intensidad.
A ese incómoda clima se sumaron las sendas ocasiones de Enoch López y Omar Sebastián en las postrimerías de la primera parte, antes de que Tello cerrar el acto inicial con un nuevo disparo puerta que despejó “in extremis” el meta.
CAMBIO DE GUION… CON EL MISMO ESQUEMA
Tras el descanso, Mora siguió abogando por el mismo grupo de jugadores, confiado en que dicha ecuación era la correcta. Y solo bastó esperar unos nueve minutos para confirmar su argumento. Un pase en profundidad del propio portero Borrego sirvió para habilitar a un Murilo Damasceno, que casi sin dejarla a ras de pasto, aprovechó la posición adelantada de Patista para improvisar una vaselina cruzada que besó las mallas (1-0, min. 54).
Un gol de altos quilates que sirvió para dar oxígeno a Guerreros y para reivindicar la faceta más ofensiva del jugador brasileño, que en esta recta final de competición ya suma tres dianas.
Con ese cambio de coordenadas, el técnico visitante, Ricardo Fernández, decidió arriesgar con la entrada al campo de Pereira, un jugador diferencial y de gambeta ágil, que ya había sido todo un incordio para las huestes de Mora en el choque de ida.
No hizo faltar esperar mucho para ver el potencial del propio Pereira sobre el césped. En apenas cuatro minutos, un chut suyo desde la frontal del área con efecto sirvió para presentar sus credenciales ante un Borrego que, no obstante, no se dejó sorprender ante la precisión de su rival.
Posteriormente, sería Luigy Espinosa el que lo intentaría a larga distancia en el minuto 68, pero el guardameta local consiguió blindar su arco con una nueva acción a dos tiempos.
Al mismo tiempo, Neza se había endurecido en defensa y prueba de ello fue la expulsión por doble amarilla de Osiris Enríquez en el 75’. Situación que se veía venir, pero que no obstante, abrió nuevamente el panorama para Guerreros.
Dos minutos después, Andrade protagonizaba una genial galopada por el interior, con autopase incluido y parábola que casi se colaba por el larguero.
Posteriormente, Jetzael Moya, quien acaba de sustituir a Murilo en los últimos instantes, rozó el segundo desde el flanco derecho con un tiro seco y cerrado que obligó al meta a despejar a córner.
Sin embargo, el premio le llegó en el minuto 88, con un nuevo mano a mano ante el porteo que, en este caso, cedió a Partida en una excelente asistencia a la banda derecha que permitió al de Zapopan fusilar a placer (2-0).
Fue el premio a un intenso monólogo ofensivo que permitió al Atlético Chiapas reactivar su estado anímico con la ilusión de medirse ahora a Estudiantes Tecos en la penúltima ronda copera.