Con décadas de experiencia en competiciones nacionales e internacionales y millones de kilómetros acumulados en su silla de ruedas, el maratonista chiapaneco, Natan Morales, disputará el domingo 31 de mayo el maratón internacional de la Marina en Mérida, Yucatán.
Natan empezó a competir en la prueba de maratón en el 2001 en la maratón de la Marina y hoy ha vuelto a tierras yucatecas para disputar otra edición más, una prueba de resistencia y fondo físico que se adapta mejor a sus características a sus ya 39 años de edad.
“Me saben como a mis primeras carreras. Tienen un toque especial además porque muy cerca de aquí debuté. Me siento muy afortunado porque me ha tocado ver todo ese gran cambio del deporte adaptado”, explicó Natan.
El triple ganador de esta prueba en el 2004, 2011 y 2013 nació en Motozintla el 22 de septiembre pero con muy pocos años contrajo poliomelitis, enfermedad que disminuyó severamente su movilidad en las piernas y lo obligó a andar con muletas.
“Algo que nunca aprendí es que tenía una discapacidad. Mi propia familia nunca me subestimó ni me dijeron que había una discapacidad en la casa ni me trataron con especial cuidado. Yo era tratado igual que todos mi hermanos y con las mismas posibilidades tanto en los juegos como en las reuniones de familia”, señala.
“Cuando salían mis hermanos a la calle, yo salía con ellos y nadie me decía: ‘¡cuidado te vas a caer y te vas a lastimar!’ Al contrario, me ayudaban y me apoyaban.”
Sin embargo, en la rehabilitación descubrió el deporte en silla de ruedas y, tras aprender a moverse en ella, se aficionó al atletismo.
“También practiqué baloncesto, pero el atletismo me encantó porque me recordaba mi infancia. En la escuela, con los amigos, siempre hacíamos carreritas: a ver quién llega primero al salón, a la cancha… Para mí eso siempre fue divertido”, explica este maratonista.
Con la misma jovialidad que desprende cuando habla de su infancia, Natan disputará el domingo el maratón en silla de ruedas, en el que espera conseguir en el fondo su cuarta victoria, después del haber ganado en 2004, 2011 y 2013 esta carrera.
Aunque, de no alcanzar su objetivo, seguirá entrenándose y acumulando kilómetros en su silla de ruedas sin tiempo para arrepentirse ni compadecerse.