Paulatinamente se está dando el regreso a clases en todos los niveles educativos en nuestro estado tras el terremoto, tanto escuelas públicas como privadas están cumpliendo con los protocolos establecidos por protección civil.
Incluso, estudiantes y docentes retomaron las tareas en materia de prevención, como es el caso de los simulacros y el llamado “plan escolar para la reducción de riesgos de desastres”, y “el plan familiar de protección civil”, entre otros.
Pero en medio de todo esto, un grupo de 10 directores de escuelas en Tuxtla Gutiérrez pidieron a la secretaría de educación que active un plan de contingencia educativa y se revisen las escuelas porque desde el 7 de septiembre dos mil 700 alumnos no han regresado a clases.
Todo eso por lógica suena bien, pues de lo que se trata es de salvaguardar la seguridad de niños y jóvenes estudiantes y de los profesores en su conjunto.
Lo que no se vale es que algunas escuelas privadas pretendieron poner en riesgo la vida de los estudiantes, abriendo sus puertas a la de a fuerzas y por capricho de los dueños con tal de cobrar la colegiatura del mes…