Continua la limpia en los cuerpos policiacos estatales y que bueno pues como dicen, el buen juez por su casa empieza, aunque no todos comparten la misma idea ya que con tal de quedar bien con el compadre o con la comadre, algunos alcaldes se han hecho de la vista gorda solapando a sus secretarios de seguridad pública municipal.
Usted recordara que hace poco algo parecido sucedido en Chiapa de Corzo donde el hermano del presidente tenía doble cachucha, una de jefe de la policía y otra de jefe de una banda de secuestradores de migrantes, cuyo caso le costó la chamba al presidente.
Por lo pronto en la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana pusieron de patitas en la calle en el mes de septiembre a 56 elementos policíacos que fueron destituidos tras recibir 74 denuncias con el programa “Cero Corrupción”.
Resulta que 31 policías fueron despachados por faltas a su servicio, por excederse en sus funciones y presuntos actos de corrupción, 5 por abandono de su servicio, 3 por robo, 2 por desacato y otro por encontrarse en estado de ebriedad a la hora de la chamba, aunque les salió barato el castigo.
Lo mismo deberían hacer urgentemente diversos municipios de la entidad donde de acuerdo a las denuncias públicas se han disparado los casos de pandillerismo, homicidios, asaltos y robos de vehículos como es el caso de Tapachula.
Se trata de que los cuerpos policiacos municipales, estatales y federales estén enfocados al 100 por ciento en combatir cualquier expresión delincuencial en vez de estar cometiendo actos de corrupción o abusando de una charola y garrote y eso solo se solucionara, limpiando la casa, no hay de otra…