Definitivamente en Oxchuc están jugando con fuego, al todo por el todo, como ha sido su estilo desde hace casi dos años.
Por una parte decidieron tomarse la libertad de instalar ilegalmente una caseta de cobro, en claro desafío a las autoridades, en pocas palabras, a rascarle de nuevo la panza al tigre.
Muy seguramente sus razones tuvieron para haber tomado una decisión de esa naturaleza, pero a nadie le cayó en gracia, menos a los sectores productivos de la región, estamos hablando de Ocosingo, Altamirano y Palenque, cuya reacción no se hizo esperar y con toda la razón del mundo, están exigiendo la aplicación del estado del estado de derecho, petición lógica y urgente.
Y eso tiene que suceder cuanto antes porque si se les permite quedarse como están, los transportistas han amenazado con arreglar las cosas a su modo y eso verdaderamente a nadie conviene.
Las tarifas van de los 10 pesos a los motociclistas hasta los 200 pesos a tráileres, camiones con abarrotes y autobuses de pasajeros.
Por la otra, han anunciado que no permitirán la instalación de casillas ni tampoco dejaran hacer proselitismo a ningún partido ni candidato rumbo a las elecciones del 2018, lo que convierte ahora a Oxchuc en el primer foco rojo en el terreno electoral.
Pero vaya usted a saber qué otras cosas hay de fondo en este conflicto y eso solo lo saben los señores de paz y justicia y el gobierno, pero de que están jugando con fuego, están jugando…