En Chiapas, la frontera sur del país enfrenta desde hace años una crisis migratoria constante. Entre el flujo de personas que llegan en busca de asilo y las condiciones económicas limitadas, empresarios locales han insistido en la necesidad de generar oportunidades para la población.
Una de las estrategias ha sido la implementación de estímulos fiscales. Hoy, líderes empresariales de Tapachula insisten en fortalecerlos como medida urgente.
Desde 2019, el Gobierno Federal aplicó una reducción del 16 al 8 por ciento en el Impuesto al Valor Agregado para los municipios de la franja fronteriza sur. Sin embargo, recientemente se anunció un nuevo decreto que contempla eliminar por completo este impuesto en zonas estratégicas.
Jorge Zuñiga, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Tapachula, explica:
“Desde la administración anterior ya se había logrado una gestión en la que el estímulo fiscal fronterizo bajara el 16% al 8% del IVA. Luego salió el anuncio oficial, de parte del gobernador, de que viene el decreto de tasa cero para los polos de desarrollo. Nosotros estamos viendo desde la óptica migratoria, la movilidad humana, que para que podamos mitigar las migraciones debemos generar franjas económicas que permitan que la gente deje de ir a otros lugares y se quede en lugares como Chiapas.”
Datos de la Secretaría de Gobernación reportan que en los primeros cinco meses de este 2025, más de 230 mil personas han solicitado asilo en México, y el 62 por ciento se concentra en Chiapas.
Este flujo ha generado episodios de sobrepoblación y aglomeración en Tapachula y municipios cercanos, situación que, de acuerdo con Jorge Zuñiga, se vuelve insostenible sin infraestructura adecuada.
“Lo que no tenemos es la parte de la aglomeración controlada. Llegó un momento que era bastante complicado porque la gente de fuera, esa es la palabra: aglomeración, ya no sabía en dónde estar. No había lugares destinados para tener a tanta población, ni dónde se pudieran quedar.”
El sector empresarial insiste en que los beneficios fiscales han permitido abrir más de mil 800 nuevos negocios formales desde 2019, pero reconocen que se necesita una estrategia integral de desarrollo y empleo que acompañe estos estímulos.
Organismos como Canaco Tapachula y Coparmex Costa han solicitado que el nuevo decreto de tasa cero se aplique de inmediato y se mantenga al menos por cinco años, junto a incentivos energéticos y facilidades aduaneras.
En la frontera sur de Chiapas, los estímulos fiscales representan más que una política económica; son una esperanza para contener la migración y ofrecer oportunidades de arraigo en la región.
Para Notinucleo Daniela Grajales