En Tuxtla Gutiérrez, los alimentos en vía pública son parte del día a día de miles de personas. Sin embargo, las autoridades buscan que la venta de comida y bebidas se realice de manera legal y con las medidas sanitarias necesarias, para evitar riesgos a la salud de los consumidores.
JOSÉ MARÍA PORTILLO / DIRECTOR CONTRA RIESGOS SANITARIOS
“La tarjeta sanitaria es un trámite que se hace para obviamente el consumidor tenga mejor control y sepa que ese negocio está debidamente controlado, porque se le piden diversos estudios laboratoriales, como parasitológico, exudado faríngeo y de reacciones febriles. Esto garantiza que los alimentos en vía pública sean de mejor calidad y prevenir infecciones”.
De acuerdo con la Dirección contra Riesgos Sanitarios, este proceso busca dar certeza tanto a los vendedores como a los clientes, garantizando que la comida que se consume en la vía pública no represente un riesgo sanitario.
Actualmente, más de 380 comerciantes ya cuentan con este control, y la meta es ampliar el padrón para que cada vez más negocios se sumen a la regularización.
“Empezamos con un padrón de 380, estamos por llegar a los mil y obviamente tenemos que ir haciéndolo más grande, porque sabemos que hay muchos negocios en vía pública, que la idea de ello es que se vengan a regular voluntariamente para que no tengan ninguna sanción”.
Con estas medidas, las autoridades sanitarias buscan no solo ordenar el comercio en la vía pública, sino también proteger la salud de los tuxtlecos que día a día disfrutan de los tradicionales antojitos callejeros.
Para Notinucleo Daniela Grajales