El Tratado de Alta Mar, formalmente conocido como el Acuerdo sobre Biodiversidad Marina más allá de la Jurisdicción Nacional (BBNJ por sus siglas en inglés), entró oficialmente en vigor este sábado 17 de enero, lo que supone un hito histórico para la protección mundial de los océanos y la cooperación multilateral.
El acuerdo legalmente vinculante establece, por primera vez, un marco para proteger la biodiversidad en aguas internacionales, que cubren aproximadamente dos tercios del océano.
El BBJN contempla un órgano de gobierno y un proceso legal para crear áreas marinas protegidas en aguas profundas; hasta ahora, más de 80 países lo han ratificado, incluido México en septiembre de 2025.
Protección de aguas internacionales
La científica en jefe de la organización Oceana, Katie Matthews, destacó que como ocurre con otros acuerdos internacionales, el Tratado de Alta Mar sólo es obligatorio para los países que lo han ratificado formalmente.
La entrada en vigor del Tratado de Alta Mar es un momento histórico para los océanos, creando la primera oportunidad real de proteger aguas que cubren casi la mitad del planeta. Pero un tratado en papel no salvará los océanos. Lo que importa ahora es convertir estas palabras en acciones.
Para liberar todo el potencial del Tratado, más países deben ratificar el acuerdo, participar en la toma de decisiones y pasar rápidamente de las promesas a la protección real.
Sí los líderes mundiales hablan en serio sobre proteger el 30 por ciento de los océanos para 2030, se requiere una acción ambiciosa en alta mar. Esta es una responsabilidad compartida y el momento de actuar es ahora”, advirtió.