Sin un padrón que permita conocer cuántos inmuebles operan en la Ciudad de México bajo el esquema de hospedaje temporal tipo Airbnb, hay una manera de observar cómo se ha incrementado ese esquema de arrendamiento de cara al Mundial de Futbol:
Durante los primeros dos meses del año aumentó el número de visitas a plataformas que ofrecen servicios de “coanfitrionía”, es decir, administración de departamentos destinados a renta de corta estancia.
De acuerdo con datos de Guesty, plataforma integral de gestión inmobiliaria, y de Smoobu, que opera en Europa, Estados Unidos y América Latina, en enero se registró un incremento de alrededor de 25% en visitas y solicitudes de gestoría para inmuebles en la capital del país, en comparación con enero de 2025.
Ambas empresas ofrecen herramientas de automatización, sincronización de calendarios y administración con inteligencia artificial para propietarios o administradores de departamentos en renta temporal.
Para activistas vecinales, el repunte podría anticipar un crecimiento irregular de departamentos destinados a hospedaje de corta estancia rumbo al Mundial, cuando la Ciudad de México será sede.
Sergio González Juaricua, activista de la colonia Juárez, advirtió que la falta de regulación efectiva abre la puerta a lo que denomina “hoteles pirata”.
“Es evidente que la llegada de aficionados por los partidos que se jugarán en la Ciudad de México representa un nicho de oportunidad temporal, pero el Mundial es un sueño efímero”, dijo.
Alertó que durante esa temporada, los prestadores de hospedaje temporal “podrán cobrar lo que quieran y prevemos que los precios se van a duplicar, triplicar o incluso cuadruplicar.
“No sólo en espacios tipo Airbnb o en hoteles formales, también en moteles sobre Calzada de Tlalpan, que cambiarán su vocación para sumarse a la oferta de corta estancia”, advirtió.
El problema de fondo, alertó, es la “posible normalización” de un uso comercial en inmuebles con uso de suelo habitacional.