*Activistas señalan que la situación en la frontera sur es una presión sin precedentes.
Según testimonios de la comunidad migrante y registros de grupos civiles, más de 30,000 ciudadanos cubanos han sido deportados desde los Estados Unidos directamente a Tapachula en lo que va del año.
Los retornados, quienes son enviados a México bajo acuerdos de contención migratoria, denuncian que el gobierno de los Estados Unidos ha implementado medidas extremas para vaciar sus prisiones migratorias, como el centro conocido como “Alligator” en Florida.
“Estamos viviendo a la intemperie. Trabajamos duro, en cosas peligrosas, pero el dinero no alcanza para nada. Nos sentimos secuestrados en esta ciudad porque no nos dan papeles para movernos ni nos dejan salir”, afirma Dael Rivera, uno de los migrantes afectados.
Entre los testimonios recogidos, destaca la indignación por la falta de validez de los documentos entregados.
Migrantes reportan que, tras ser detenidos y recibir órdenes de salida, las propias autoridades de migración en México invalidan los documentos al momento de intentar entregarse para el proceso formal, obligándolos a permanecer en la ilegalidad.
Además, persiste la denuncia pública sobre presuntos pagos millonarios entre gobiernos para facilitar estas deportaciones masivas, dejando a los ciudadanos en una situación de vulnerabilidad absoluta frente a instituciones como la COMAR, donde las citas de atención se prolongan por más de seis meses.
Ante la falta de respuestas y el hostigamiento constante, la comunidad cubana, junto con otros grupos de venezolanos y haitianos, ha anunciado una movilización masiva.
La caravana está programada para salir de Tapachula en los próximos días.
Buscamos libertad. Si en Tapachula no hay vida, la buscaremos en otro lado”, sentencian los líderes del movimiento, quienes aseguran que la ciudad se ha quedado corta para la magnitud de la tragedia humana que se vive hoy en México.
Para Notinúcleo : Pamela Hernández