Líbano exigió ayer un alto el fuego como condición para comenzar un diálogo con Israel, luego de que su primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, informó que autorizó negociaciones directas “lo antes posible” con Beirut, destinadas a desarmar a la milicia de Hezbollah y establecer relaciones entre ambas naciones.
Tras un llamado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la contención, Netanyahu anunció que ordenó a su gabinete entablar “negociaciones directas” con Líbano, inéditas en décadas y afirmó que las quiere “lo antes posible”, declaró en un comunicado.
Según el premier israelí, las negociaciones “versarán sobre el desarme de Hezbollah”, que el gobierno libanés se ha comprometido a llevar a cabo, “y el establecimiento de relaciones de paz” entre ambos países, aún técnicamente en estado de guerra.
“La guerra no se detendrá”
No obstante, el ministro israelí de Defensa , Israel Katz, advirtió que “la guerra no se detendrá”, reportaron medios israelíes, indicó Al Jazeera.
Líbano, que había propuesto esas conversaciones el 9 de marzo, quiere “un alto el fuego antes de cualquier inicio de negociaciones directas”, indicó a la Afp un responsable libanés, que pidió no ser identificado.
El presidente libanés, Joseph Aoun, confirmó en X que la “única solución” es un alto el fuego antes de las conversaciones con Israel.
Al Jazeera añadió que las conversaciones se llevarían a cabo bajo la supervisión de Estados Unidos y estarían dirigidas por el ex embajador libanés Simon Karam.
Un funcionario estadunidense confirmó ayer que Tel Aviv y Beirut mantendrán conversaciones la próxima semana en Washington, aunque existe la preocupación de que los combates que involucran a Hezbollah puedan romper la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán.