La cadena hotelera canadiense Blue Diamond Resorts anunció su salida de Cuba, lo que implica el cese inmediato de sus operaciones en la isla y la transferencia de la administración de sus hoteles a las entidades propietarias locales. La decisión afecta a decenas de instalaciones turísticas que la empresa operaba bajo marcas como Royalton, Memories y Starfish, principalmente en destinos como Varadero y La Habana.
De acuerdo con reportes, la compañía —una de las mayores operadoras extranjeras en el sector turístico cubano— justificó su retiro por las difíciles condiciones del mercado en la isla, marcadas por problemas de abastecimiento, infraestructura y reducción del flujo de turistas internacionales. Estas dificultades habrían afectado la viabilidad de mantener estándares de operación hotelera competitivos.
La salida de Blue Diamond se suma a la creciente incertidumbre del sector turístico cubano, que en los últimos años ha perdido inversión extranjera y ha visto reducida la presencia de grandes cadenas internacionales. Sus hoteles pasarán a ser gestionados por Gaviota, empresa vinculada al conglomerado estatal-militar GAESA, lo que refuerza el control local sobre la industria turística en un contexto de crisis económica