Cinco personas, incluyendo tres niños, murieron en un bombardeo israelí dirigido contra un grupo de civiles en el norte del territorio palestino la noche del miércoles, y otros cuatro fueron asesinados en otros ataques, informó ayer la defensa civil de Gaza.
A pesar del alto el fuego alcanzado el 10 de octubre, la franja sigue siendo golpeada a diario por la violencia mientras Israel y Hamas se acusan mutuamente de romper la tregua.
“Cinco palestinos, incluyendo tres niños, murieron en un ataque aéreo israelí que tenía como objetivo un grupo de civiles cerca de la mezquita Al Qassam, en Beit Lahia”, informó en comunicado la agencia que opera como servicio de rescate bajo la autoridad de Hamas.
“Sus cuerpos fueron llevados al hospital Al Shifa, en la ciudad de Gaza”, agregó la Defensa Civil sin especificar las edades de los infantes. El hospital confirmó que recibió los cuerpos. El ejército de Israel afirmó a la agencia Afp que estaba revisando los reportes.
Al menos tres personas fueron ultimadas en un ataque israelí contra un vehículo en la entrada del campamento de refugiados de Maghazi, en el centro del enclave, mientras que otra pereció en un ataque de drones en Jan Younis, al sur; al cierre de esta edición, el ejército israelí no se pronunció sobre los incidentes.
El Ministerio de Sanidad gazatí indicó que, desde el inicio del alto el fuego, se han confirmado 792 muertos y 2 mil 235 heridos, incluidos seis fallecidos y 18 heridos durante el último día; también se han recuperado 761 cuerpos en las zonas de las que se replegaron las tropas israelíes, ahora desplegadas dentro de la línea amarilla, que cubre más de 50 por ciento del enclave.