El dolor por la desaparición de seres queridos encuentra un espacio de consuelo y resistencia. El padre Gilberto Hernández García encabezó una misa dedicada a madres buscadoras, una ceremonia que se realiza mes con mes para pedir por el regreso de los desaparecidos y mantener viva la esperanza.
Estas celebraciones no solo son actos religiosos, también se han convertido en un punto de encuentro para familias que enfrentan la incertidumbre, donde encuentran acompañamiento, escucha y fuerza para continuar su búsqueda.
Durante la misa, se visibilizó la lucha de quienes día a día recorren caminos en busca de pistas, mientras la iglesia reiteró su compromiso de no dejarlas solas.
El sacerdote destacó que, a través de programas de atención a víctimas de violencia, se brinda apoyo emocional y orientación, incluso en algunos casos acompañamiento ante la Fiscalía, con el objetivo de que las familias no enfrenten solas los procesos legales.
Además, señaló que continúan dando seguimiento a casos de comunidades, donde personas han sido víctimas de agresiones y detenciones, realizando gestiones para garantizar su defensa y exigir justicia.
Mientras muchas respuestas no llegan… hay quienes siguen buscando, orando y resistiendo.