Ciudadanos y trabajadores han encendido las alertas por la operación de empresas presuntamente sin suficiente regulación ambiental, señalando afectaciones directas a la salud pública y al ecosistema en distintas zonas urbanas y rurales.
Donde destacan que establecimientos como trituradoras de material pétreo y plantas relacionadas con chapopote, generan grandes cantidades de polvo, ruido y residuos que terminan impactando comunidades cercanas.
Donde sectores como Real del Bosque y otras áreas de la capital, aseguran que estas operaciones se encuentran próximas a zonas habitacionales, universidades y espacios naturales, lo que incrementa la preocupación por la exposición diaria de familias, estudiantes y trabajadores.
Advirtiendo que las partículas suspendidas podrían agravar padecimientos respiratorios como asma, alergias, bronquitis e irritación ocular, además del temor por efectos a largo plazo derivados de contaminación constante.
También daños a la fauna local, al considerar que ciertas actividades industriales están desplazando especies y destruyendo áreas verdes.
Trabajadores señalaron que en algunos casos no se estarían cumpliendo adecuadamente normas de mitigación ambiental, seguridad laboral o control de emisiones.
Para Notinucleo Víctor Pérez