Al menos 14 personas murieron tras un ataque armado ocurrido en una finca de palma africana ubicada en el sector de Palmeras, en Paso Aguán, municipio de Trujillo, departamento de Colón, al norte de Honduras. Entre las víctimas se encuentran tres mujeres cuyos cuerpos fueron hallados fuera de la propiedad, mientras que el resto fue localizado dentro de la finca. Autoridades hondureñas informaron que las víctimas eran trabajadores agrícolas sorprendidos por un grupo armado que utilizó armas de grueso calibre.
El ataque ocurrió en la región del Bajo Aguán, una zona históricamente marcada por conflictos agrarios, disputas de tierras y presencia de grupos armados ligados al crimen organizado. Testigos señalaron que los cuerpos quedaron dispersos en distintos puntos del predio, incluidas casetas de trabajo, reflejando la magnitud de la violencia. En lo que va de 2026, Honduras ha registrado diversos hechos violentos en el norte del país, donde la inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales.
Tras la masacre, la Policía Nacional desplegó equipos especiales para resguardar la zona y colaborar con Medicina Forense en el levantamiento de los cuerpos. Hasta el momento no existe una versión oficial sobre los responsables ni el móvil del crimen, aunque las autoridades investigan posibles vínculos con disputas territoriales y estructuras criminales que operan en áreas rurales dedicadas a la producción agrícola.