Este fin de semana, el colectivo Madres buscadoras de Chiapas instaló el primer buzón de paz en la parroquia del Sagrado Corazón, en la capital chiapaneca, con el apoyo de la Arquidiócesis de Tuxtla que se ha unido a la causa, esto con el fin de poder recabar información útil en su búsqueda, explicó el padre Gilberto Hernández.
“Los buzones de paz son eso, unos espacios para que las personas que tengan alguna información acerca del paradero de personas desaparecidas puedan compartirla de una manera discreta, de una manera personal y también de una manera segura, sobre todo porque en nuestros diálogos con las madres nos han dicho que no confían mucho en los canales institucionales”
Asimismo, se dedicó una homilía a las madres buscadoras, María Edith Domínguez Domínguez, madre de José Manuel Hernández Domínguez, desaparecido el 3 de junio de 2025 y localizado sin vida, explicó que la meta es instalar estos buzones en las 24 parroquias de la ciudad, con el único fin de encontrar a sus seres queridos.
“Para nosotros es importante porque ahí, no estamos buscando culpables, estamos buscando a nuestros hijos, a nuestras familias, papás, hijas, que alguien pueda llegar a dejar una nota anónima, no va a haber represalias, que nos ayuden, que no tengan miedo, necesitamos la ayuda de todos, que vengan y dejen esa nota que estamos esperando para ir a buscarlos, que sepan de alguna casa de seguridad que acá en Tuxtla pueda haber, donde haya personas desaparecidas que podamos ir a buscar, primeramente aquí en Chiapas”
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines