La intoxicación masiva de menores de edad en Venustiano Carranza enciende las alarmas de que nadie está exento de sufrir este padecimiento, y es que una intoxicación alimentaria ocurre cuando consumimos alimentos o bebidas contaminados por bacterias, virus, parásitos o toxinas, los síntomas pueden aparecer desde pocas horas hasta varios días después de haber ingerido el alimento, por lo que es importante conocer los síntomas.
“Entre los síntomas más frecuentes se encuentran náuseas, vómito, diarrea, dolor abdominal, fiebre, malestar general y, en algunos casos, dolor de cabeza, es importante prestar especial atención a signos de deshidratación como sed intensa, boca seca, disminución de la cantidad de orina, mareo o debilidad”
Si sospechas de una intoxicación alimentaria, lo primero es mantener una adecuada hidratación con agua en pequeñas cantidades o con soluciones de rehidratación oral, así como descansar y evitar alimentos irritantes, grasosos o muy condimentados hasta que los síntomas mejoren, siempre y cuando no aparezcan señales de alarma.
“Es fundamental acudir a valoración médica si existe fiebre alta, sangre en las evacuaciones, vómitos persistentes que impidan la hidratación, signos de deshidratación, dolor abdominal intenso o si los síntomas se presentan en niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas o personas con enfermedades crónicas son de muchísimo más atención y hay que acudir inmediatamente a valoración médica”
Precisamente para prevenir complicaciones, es importante no automedicarse con antibióticos ni antidiarreicos, que en algunos casos pueden empeorar el cuadro, así como el adecuado lavado de manos, la correcta conservación de los alimentos, la cocción completa de carnes y mariscos, y el consumo de agua potable.
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines