El despliegue de efectivos del Ejército y de la Fuerza Aérea Mexicana en tareas de seguridad pública aumentó 58 por ciento en un periodo de ocho meses, al pasar de 29 mil 711 elementos a 47 mil 27, de acuerdo con información presentada en un informe del gobierno federal. El incremento responde a la estrategia para reforzar la presencia de las Fuerzas Armadas en las entidades con mayores índices de violencia e incidencia delictiva.
Sinaloa concentra el mayor número de militares desplegados, con más de 11 mil elementos, seguido por Michoacán, Guanajuato, Chihuahua y Jalisco. En conjunto, estas cinco entidades reúnen poco más de la mitad del personal destinado a labores de apoyo a la seguridad pública, debido a la presencia de grupos del crimen organizado y a los altos niveles de homicidios dolosos.
El informe también señala que el gobierno ha implementado operativos especiales en distintas regiones del país para atender situaciones de violencia, fortalecer la vigilancia y respaldar a las autoridades civiles. Entre estas acciones destacan los despliegues en la frontera norte, así como operaciones focalizadas en estados considerados prioritarios por las condiciones de seguridad.
Las autoridades sostienen que la participación de las Fuerzas Armadas busca contribuir a la recuperación de la paz y proteger a la población en las zonas con mayor conflictividad. No obstante, el incremento en el número de militares desplegados refleja la persistencia de los desafíos que enfrenta el país en materia de seguridad pública y combate a la delincuencia organizada.