El campo chiapaneco vive una caída en apoyos, producción y organización campesina, iniciando esta situación desde hace más de 10 años, cuando se dejó de brindar apoyos y programas para el sector agropecuario, situación que hoy en día no se logra combatir, las organizaciones aseguran que se mantienen entre el olvido y la desesperación porque comunidades enteras viven del autoconsumo de lo que producen.
El representante de la Organización Grupos de Campesinos del Estado de Chiapas, Roger Narcía, señaló que desde 2008 los recursos de programas gubernamentales comenzaron a reducirse y golpearon la actividad agrícola. Chiapas llegó a sembrar alrededor de 750 mil hectáreas de maíz, pero actualmente, sin cifras oficiales actualizadas, la superficie podría rondar apenas las 300 mil hectáreas. También afirmó que la producción de maíz, frijol y cacahuate disminuyó, al igual que cultivos como chícharo, sorgo y soya.
El dirigente habló además de rezago agrario, inseguridad, cobro de piso y falta de vivienda rural, problemas que, dijo, siguen pegando a comunidades donde producir ya no da para vivir.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo