Un potente terremoto de magnitud 7.7 sacudió este sábado la región de la isla de Flores, en Indonesia, dejando al menos 47 personas muertas y decenas de heridos, de acuerdo con el balance de las autoridades.
Ante el temor de un tsunami, alrededor de 2 mil personas fueron evacuadas de comunidades costeras y trasladadas hacia zonas más elevadas. La alerta preventiva fue levantada posteriormente, mientras los equipos de emergencia continuaron con las labores de búsqueda y rescate.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar conforme avanzaran las labores de rescate y evaluación de daños. El terremoto también provocó afectaciones en viviendas, carreteras e infraestructura pública en una zona considerada de alta actividad sísmica.