Aunque la emergencia sanitaria por Covid-19 quedó atrás, sus efectos continúan presentes en miles de personas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor de seis de cada 100 personas que padecieron la enfermedad desarrollan síndrome post-Covid, una condición que puede prolongarse durante meses o incluso años y provocar fatiga, problemas de memoria, mareos, alteraciones del sueño, dificultad para respirar y otros trastornos.
Investigaciones recientes apuntan a que el virus puede alterar el funcionamiento del sistema inmunitario, afectar la flora intestinal y dañar los vasos sanguíneos, además de reactivar virus que permanecían latentes en el organismo. Un estudio realizado por la red IMPACC encontró evidencia de reactivación de virus dormidos en 47.9 por ciento de los pacientes durante los primeros 40 días de hospitalización.
Entre los virus que pueden reactivarse se encuentran el Epstein-Barr, el Anelloviridae, el citomegalovirus y el herpes simple tipo 1. El Anelloviridae llamó especialmente la atención de los investigadores debido a su posible relación con la fatiga crónica, la discapacidad física y la persistencia de síntomas asociados con el Covid prolongado. Los especialistas señalan que estos procesos estarían vinculados con la inflamación provocada por la propia infección.
Los hallazgos podrían ayudar a comprender mejor el Covid prolongado y desarrollar estrategias para identificar a las personas con mayor riesgo y atenderlas oportunamente. La investigación también refuerza la importancia de aprender de la pandemia ante la posibilidad de futuros brotes de coronavirus. Mantener las medidas preventivas y los esquemas de vacunación, además de vigilar los síntomas persistentes, continúa siendo relevante para reducir complicaciones.