Rubén Rocha Moya anunció su regreso a la gubernatura de Sinaloa, luego de permanecer tres meses y medio separado del cargo mediante una licencia temporal. El mandatario informó que retomará sus funciones con el argumento de cumplir el mandato otorgado por los ciudadanos, que concluye el 31 de octubre de 2027.
Rocha Moya había solicitado licencia el 1 de mayo de 2026, después de que surgieran acusaciones en Estados Unidos que lo relacionaban con el Cártel de Sinaloa. Durante su ausencia, sostuvo que los señalamientos en su contra eran falsos y afirmó haberse puesto a disposición de las autoridades mexicanas para contribuir a las investigaciones correspondientes.
Su regreso ocurre en un contexto de fuerte presión política y judicial en Sinaloa. En los últimos días también fue detenido Fausto Corrales Rodríguez, señalado por la Fiscalía General de la República como una pieza relevante en las investigaciones relacionadas con el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, hechos que han mantenido bajo escrutinio a funcionarios y figuras políticas del estado.
Con su reincorporación, Rocha Moya busca retomar el control del gobierno estatal y continuar con el periodo para el que fue electo. Sin embargo, su regreso se produce en medio de cuestionamientos y acusaciones que mantienen abierta la discusión sobre su administración y sobre las investigaciones que involucran a diversos funcionarios de Sinaloa.