El fenómeno de El Niño se fortalecerá durante los próximos meses en el Pacífico Ecuatorial y, de acuerdo con los pronósticos, podría alcanzar su máxima intensidad entre octubre y diciembre de 2026. Se prevé que las condiciones asociadas al fenómeno permanezcan con alta probabilidad hasta el primer trimestre de 2027, mientras las temperaturas podrían mantenerse por encima de lo normal en distintas regiones del continente americano.
En México, especialistas advierten que los principales efectos podrían sentirse con mayor fuerza durante 2027. Jorge Zavala Hidalgo, investigador de la UNAM y excoordinador del Servicio Meteorológico Nacional, explicó que las ondas de calor no necesariamente serán más frecuentes, pero podrían registrar temperaturas más elevadas y prolongarse durante más días. Algunas regiones del país incluso podrían alcanzar temperaturas nunca antes registradas.
La situación preocupa debido a que México ya ha registrado un aumento aproximado de un grado en su temperatura durante los últimos 25 años. Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, señaló que existe una alta probabilidad de que 2027 sea el año más cálido registrado hasta ahora, lo que podría incrementar los riesgos para la población, los ecosistemas y diversas actividades productivas.
Ante este panorama, especialistas consideran indispensable reforzar la preparación del país mediante sistemas de alerta temprana, mayor coordinación entre instituciones y medidas de protección para sectores como salud, agua, alimentos, energía y ciudades. También plantean fortalecer los sistemas de monitoreo y contar con mecanismos de financiamiento que permitan responder a los impactos de El Niño y del cambio climático.