La madre de Luis Rubiales, suspendido de su cargo al frente de la Federación Española de Futbol (RFEF) por el beso a la jugadora Jenni Hermoso, comenzó este lunes una huelga de hambre en apoyo de su hijo, anunció un familiar.
Ángeles Béjar comenzó su protesta dentro de la iglesia de la Divina Pastora en la ciudad de Motril, Andalucía, y no la depondrá hasta que Hermoso “diga la verdad”, afirmó a periodistas frente a la iglesia Vanessa Ruiz Béjar, prima de Rubiales.
“Su madre, que es una persona muy creyente, se ha refugiado en Dios, se ha puesto en huelga de hambre” y “no quiere salir de la iglesia”, dijo Ruiz Béjar, quien denunció una campaña de “acoso y derribo” contra Rubiales.