la acumulación de basura en calles, lotes baldíos y drenajes continúa convirtiéndose en un problema que va más allá de la imagen urbana. En esta temporada de calor, especialistas advierten que los residuos mal manejados pueden convertirse en focos de infección y criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades.
Las altas temperaturas aceleran la descomposición de la basura, generando malos olores y favoreciendo la aparición de bacterias, plagas y agua contaminada. Entre los principales riesgos se encuentran enfermedades y padecimientos transmitidos por vectores como dengue, chikungunya y zika.
Además, la basura acumulada obstruye coladeras y drenajes, aumentando el riesgo de inundaciones durante las lluvias y afectando tanto viviendas como vialidades.
Especialistas señalan que los recipientes con agua estancada, bolsas, llantas y desechos abandonados pueden convertirse rápidamente en criaderos de mosquitos, algo especialmente preocupante en un estado donde las altas temperaturas continúan intensificándose.
También alertan sobre el impacto ambiental: muchos residuos terminan en ríos, barrancas y áreas verdes, contaminando el agua y dañando ecosistemas enteros. Los plásticos de un solo uso, por ejemplo, pueden tardar siglos en degradarse.
Ante esta situación, el llamado a la ciudadanía es claro:
Sacar la basura en horarios adecuados
Evitar tirar desechos en calles y terrenos baldíos
Eliminar agua acumulada
Mantenerse hidratados y atentos a golpes de calor
Porque en Chiapas, el calor no solo aumenta las temperaturas… también incrementa los riesgos cuando la basura se convierte en un problema de salud pública.
Para Notinucleo Víctor Pérez