Hace unos días, el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca) adscrito a la Unicach anunció la separación del cargo de cuatro de sus profesoras investigadoras adscritas a los posgrados en Estudio e intervención feministas, por presuntas conductas de acoso laboral, racismo, exclusión e invisibilización, ante lo cual las afectadas se manifestaron, señalando que los hechos no fueron así.
“Nosotras, como docentes comprometidas, reconocemos que discrepancias entre estudiantes y docentes siempre van a existir, no las desvaloramos, las reconocemos, es por ello que nos sumamos a los diálogos honestos, abiertos, y que pretendan formas justas de realizar vínculos. De hecho, un ejemplo más de la inoperancia administrativa por parte del doctor Emmanuel Nájera De León, es que nosotras en diversas ocasiones solicitamos a las autoridades correspondientes crear mecanismos de resolución de conflictos, transparentar los conflictos y las relaciones de poder para solucionarlos”
Las docentes manifestaron que la situación no debe tomarse como un pleito entre mujeres, sino como un acto de persecución ante las denuncias que han realizado sobre las carencias de la institución.
“Se trata aquí de una persecución política que se reactivó con la llegada de la nueva rectora, y el nombramiento del director del Cesmeca de su amigo, quien vino con la consigna de destruir el posgrado. Nunca antes el Cesmeca había estado en una situación tan miserable, se perdieron las becas de sociales, se perdió la indexación de la revista, no tenemos agua potable para consumir, ni internet funcional, ni recursos económicos”
Por otro lado, la coordinadora de dicho programa señaló que las cosas no son así, sino que ella ha sido víctima de abusos por parte de estas docentes, y es que no es la primera vez que se denuncian estos actos al interior de la institución.
Notinúcleo/ Alejandra Orozco Ardines