Miguel Ángel Marina Moreno, docente e investigador de la Escuela Bancaria y Comercial Campus Chiapas, señaló que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015, actualmente el 56% de la población en el país recurre a métodos informales de ahorro.
En México sólo el 44% de la población hace uso de una cuenta de ahorro formal. De acuerdo a la ENIF 2015, 15.1 millones de personas deciden invertir o ahorrar en tandas. Esto deja a nuestro estado con alrededor de 500 mil personas haciendo uso de este modelo de ahorro.
El investigador define que el auge de las tandas en nuestro estado y en el país se debe principalmente a la poca accesibilidad que existe hacia las instituciones financieras, ya que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015, los estados con menor número de sucursales bancarias son Chiapas, Tlaxcala, México y Guerrero.
Tomando en cuenta que en las zonas urbanas el tiempo promedio para acudir a una sucursal bancaria es de 22 minutos y en las zonas rurales este rubro se duplica, así como también el gasto en transporte que oscila entre los $22 y $69 pesos respectivamente, además de todos los trámites y requisitos que se necesitan para abrir una cuenta bancaria; resulta que los métodos que ofrecen las instituciones formales no se adecuen a las necesidades financieras de los mexicanos.
Miguel Ángel Marina Moreno, explicó que el mecanismo que utilizan las tandas resulta atractivo para la sociedad, ya que puede verse desde dos puntos de vista, para ahorrar u obtener un financiamiento. Usualmente las tandas funcionan de la siguiente manera, aquellas personas que tiene los últimos lugares para recibir el dinero si lo hacen con el fin de ahorrar, por otro lado, la persona que organiza la tanda comúnmente toma el primer lugar para recibir el dinero, esto con el fin de obtener no un ahorro sino un financiamiento rápido y sin intereses que pueda ir pagando poco a poco.