Frente al creciente uso de celulares, tabletas y videojuegos entre niñas y niños, escuelas de Chiapas están impulsando nuevamente los juguetes tradicionales como el trompo, balero y yoyo, buscando que las nuevas generaciones conozcan estas formas de juego y recuperen espacios de convivencia.
Comerciantes dedicados a la venta de artesanías y juguetes tradicionales señalan que en los últimos años era cada vez menos común que los menores llegaran buscando estos productos, al grado de que algunos ya desconocían cómo eran o para qué servían.
El impulso desde las escuelas también comienza a reflejarse en los pedidos de los padres, quienes buscan conseguir trompos, baleros, yoyos y otros juguetes tradicionales para cumplir con actividades escolares.
Para los comerciantes, recuperar estos juegos representa también una oportunidad para que niñas y niños se acerquen a las tradiciones mexicanas y conozcan alternativas de entretenimiento alejadas de las pantallas.
Aunque durante un tiempo la demanda de estos productos disminuyó, el regreso de actividades escolares relacionadas con los juegos tradicionales comienza a generar nuevamente interés.
Notinúcleo / Víctor Pérez