Las ventas por redes sociales o Marketplace ya forman parte de la actividad económica de miles de personas, pero detrás de cada transferencia o depósito existe también una obligación fiscal que no debe pasarse por alto.
Especialistas en materia fiscal advierten que quienes comercializan productos de manera constante a través de redes sociales deben estar registrados y tener cómo acreditar el origen de sus ingresos y las operaciones realizadas.
Además, las operaciones realizadas mediante plataformas digitales pueden ser identificadas a través de los movimientos bancarios, por lo que es importante conservar comprobantes, facturas y documentación que permita demostrar qué se compró, qué se vendió y cuánto se obtuvo.
El especialista explicó que incluso quienes realizan ventas a través de redes sociales de manera recurrente, como pequeños emprendimientos que entregan productos en puntos de encuentro, también tienen obligaciones fiscales.
Por ello, la recomendación para quienes venden por internet es llevar un registro de sus compras y ventas, conservar comprobantes de las operaciones y declarar los ingresos correspondientes.
Y es que no se trata solamente de vender por redes: si existe una actividad comercial constante, también debe existir una forma de demostrar de dónde viene el dinero y cómo se realizaron esas operaciones.
Notinúcleo / Víctor Pérez