Tapachula, enfrenta una realidad que no podemos ignorar, niñas y niños migrantes viven condiciones de calle y son presa del trabajo infantil.
Según reportes de organizaciones civiles, activistas como Luis Rey García Villagrán, hay menores migrantes realizando actividades labores en cruceros, mercados, comercios, construcciones de obras y en las fincas agrícolas como el café, platano, mango entre otras.
En Tapachula, según el activista hay de 10 mil a 15 mil menores de edad que trabajan, venden chicles en los semáforos, limpian los cristales de los autos, abren las puertas de las tiendas convencionales, duermen en cartones teniendo tan solo los 3 o 4 años de edad y los mayores de hasta los 17 años.
Deberían estar jugando, deberían estar en la escuela o bien deberían estar soñando, sin embargo, la realidad es que este día del niño, no todos tienen que celebrar algo.
“La situación de los niños migrantes es una situación delicada, según el parlamento centroamericano 3 de cada 10 migrantes que atraviesan la frontera es un menor no acompañado
Estiman que hay de 10 a 15 mil migrantes trabajando en Tapachula, en las fincas, niños vendiendo dulces guatemaltecos, cubanos trabajando limpiando y barriendo, en cada esquina pidiendo limosna y de limpia parabrisas, ayudando a sus padres incluso.” Añadió.
Mientras una caravana avanza con cientos de menores buscando bienestar, el activista llamó a autoridades y sociedad a actuar, sobre todo a las autoridades migratorias como la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados para que los padres de estos niños puedan buscar en otras ciudades mejores oportunidades, pues según la Ley general de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes todo menor tiene derecho a la vida, supervivencia, desarrollo, educación y protección, hoy para muchos niños y menores migrantes en nuestra frontera sur es otra, la infancia también migra y también sufre.
Para Notinucleo Pamela Hernández