Cuba comenzó a restablecer el servicio eléctrico después de una nueva falla que dejó a amplias zonas de la isla sin electricidad. La Unión Eléctrica de Cuba informó que varias provincias lograron reconectarse al Sistema Eléctrico Nacional, aunque el proceso de recuperación ha enfrentado nuevas interrupciones. La situación refleja la fragilidad de la infraestructura energética del país.
Los apagones se han convertido en un problema recurrente para la población cubana. Las principales plantas termoeléctricas tienen décadas de funcionamiento y presentan frecuentes averías, mientras que la falta de mantenimiento y recursos limita la capacidad de generación. En las últimas semanas, algunos cortes de electricidad han durado varias horas e incluso más de un día en determinadas zonas.
A esta situación se suma la escasez de combustible, que dificulta el funcionamiento de las plantas eléctricas y de los generadores de respaldo. Las autoridades cubanas atribuyen parte de las dificultades al impacto de las restricciones al suministro de petróleo, mientras que Estados Unidos señala problemas relacionados con la gestión económica interna de la isla.
Aunque el servicio comenzó a recuperarse en distintas regiones, las autoridades advirtieron que los apagones continuarán debido a las limitaciones del sistema eléctrico. La combinación de infraestructura envejecida, falta de combustible y fallas en las unidades generadoras mantiene a Cuba ante una complicada crisis energética, que afecta tanto a los hogares como a las actividades económicas y los servicios básicos.