El gobierno de Cuba responsabilizó a Estados Unidos por la severa crisis energética que enfrenta la isla y los apagones masivos registrados en distintas provincias. Las autoridades cubanas aseguraron que las sanciones económicas impuestas por Washington dificultan la adquisición de combustible, refacciones y financiamiento para modernizar la infraestructura eléctrica del país. La situación ha provocado interrupciones prolongadas del servicio y afectaciones en actividades comerciales y domésticas.
Funcionarios del régimen señalaron que las termoeléctricas operan con equipos obsoletos y presentan constantes fallas debido a la falta de mantenimiento y recursos. Además, reconocieron que el sistema eléctrico nacional atraviesa uno de sus momentos más críticos en años, con déficit en la generación de energía y problemas para cubrir la demanda diaria. Los apagones han generado inconformidad entre la población y protestas aisladas en algunas regiones.
Por su parte, Estados Unidos ha rechazado las acusaciones y sostiene que la crisis energética cubana es resultado de problemas estructurales internos y mala administración gubernamental. Mientras tanto, las autoridades cubanas anunciaron medidas para intentar estabilizar el suministro eléctrico, aunque advirtieron que las afectaciones podrían continuar en los próximos meses.
Fuente: Excélsior