Daniel Noboa, desconocido para la mayoría hace apenas unos meses, se convirtió en el nuevo presidente de Ecuador tras superar a la candidata de izquierda Luisa González en la segunda vuelta de las elecciones el pasado octubre. el empresario, asumió oficialmente este jueves el cargo, enfrentándose a dos desafíos cruciales para un periodo de un año y seis meses: abordar las dificultades económicas del país y enfrentar la espiral de violencia atribuida a los carteles del narcotráfico.
Con 35 años y sin experiencia previa en gestión pública, Daniel Noboa es el presidente más joven en la historia de Ecuador. Su ascenso fue sorprendente en unas elecciones atípicas llevadas a cabo en dos rondas (en agosto y octubre) y marcadas por actos violentos, incluido el asesinato de uno de los candidatos, Fernando Villavicencio.
Más de 323 mil ecuatorianos se encuentran desempleados según datos oficiales, y más del 50% de la economía se sustenta en el trabajo informal. Además, se prevé un crecimiento económico del 1.5% este año y del 0.8% en 2024.
Además de la situación económica, una violencia sin precedentes se ha apoderado del país. Los homicidios en calles y cárceles, atribuidos a grupos criminales por el gobierno actual, han aumentado considerablemente en los últimos años.