Autoridades de Irak ordenaron hoy la confiscación formal de todos los bienes del fallecido expresidente, Sadam Husein, sus familiares y cuatro mil 257 ex altos funcionarios de su régimen, derrocado durante la invasión de Estados Unidos en 2003.
Según el Órgano Nacional Supremo para la Rendición de Cuentas y la Justicia, la decisión incluye los fondos de Husein, sus hijos, nietos y familiares de hasta segundo grado, además de encargados de su régimen como gobernadores o altos miembros del disuelto partido Baaz y altos mandos del Ejército y la Policía.
Tras el derrocamiento de Husein, las fuerzas armadas y los responsables del nuevo poder confiscaron numerosas propiedades de la familia y otros dirigentes, pero ahora la orden apunta a oficializar la confiscación de esos bienes.
El órgano precisó que los afectados “tienen derecho a presentar reclamaciones al comité especial formado por la secretaría genereal del Consejo de Ministros para determinar el destino de estos fondos incautados, y aclaró que las medidas han sido tomadas conforme al artículo 5 de la ley 72 del año 2017.
Sadam Husein, presidente de Irak entre 1979 y 2003, fue derrotado por Estados Unidos y ejecutado en la horca el 30 de diciembre de 2006 en Bagdad, tras ser encontrado culpable de crímenes contra la humanidad.