Ucrania no pretende “anexionarse” territorios rusos, declaró el martes el portavoz de la cancillería ucraniana, Georgiy Tykhy, en referencia a las operaciones militares que las fuerzas de Kiev llevan a cabo desde hace una semana en la región rusa de Kursk.
“A diferencia de Rusia, Ucrania no necesita propiedades ajenas. Ucrania no desea anexionarse ningún territorio de la región de Kursk, pero quiere proteger la vida de su pueblo”, indicó el diplomático en rueda de prensa, añadiendo que las “acciones ucranianas son absolutamente legítimas”.
Ucrania controlaba el lunes por la noche 800 km² en la región rusa de Kursk, según un análisis realizado a partir de datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), que se basa en la información pública difundida por ambos bandos y el análisis de imágenes satelitales. Kiev, por su parte, reivindicó el lunes el control de mil km² de territorio ruso en esta región fronteriza.
Tras meses de retroceso frente a los soldados rusos en su frente este, Ucrania lanzó el 6 de agosto el mayor ataque en territorio ruso desde el inicio de la ofensiva de Rusia en febrero de 2022. A modo de comparación, Rusia avanzó mil 360 km² en territorio ucraniano desde el inicio del año 2024, y las contraofensivas de Ucrania en su propio territorio durante el mismo período solo representaban 20 km², según el análisis.
Por su parte, el ministerio ruso de Defensa afirmó el martes haber “desbaratado” nuevos ataques ucranianos en la región fronteriza de Kursk, escenario desde hace una semana de una ofensiva a gran escala lanzada por las fuerzas de Kiev. Las fuerzas rusas, con apoyo de aviación, artillería y drones, han “desbaratado los intentos de grupos móviles enemigos en vehículos blindados de penetrar profundamente en territorio ruso”, aseguró el ministerio.
La gran contraofensiva ucraniana fallida del verano de 2023 permitió a Kiev recuperar hasta 250 km² controlados por el ejército ruso en las regiones de Donetsk y Zaporiyia.