Ante el anunció de un paro magisterial programado para este jueves 06 y viernes 07 de marzo, padres y madres de familia se han inconformado, al considerar que la suspensión de clases impacta de manera negativa en el desempeño académico de las y los estudiantes, sobre todo, de quienes pasan de un nivel a otro, es decir, quienes ingresan a secundarias y preparatorias.
Además, estas suspensiones representan en algunos casos, un gasto familiar extra, pues padres y madres, deciden llevar a clases particulares o de regularización a los alumnos, o bien, a cursos para la presentación de exámenes de admisión, debido a que estudiantes no se siente preparados para los siguientes niveles.
“Maestros repetitivamente andan haciendo paro, marchas, los afectados son los niños, pierden demasiadas clases… los maestros piden y piden todo al gobierno y a la sociedad son los que lastiman, los niños pierden clases y no desarrollan su potencial”.
“Están en su derecho de hacer sus manifestaciones para pelear un bien común, lo que no estoy de acuerdo es que quieran afectar a los niños, al ellos estar en las huelgas, naturalmente tienen que suspender clases ya afectan la educación y progreso, por eso están rezagados”.
Cabe recordar que, el ciclo escolar pasado (2023-2024) en México se consideraron 190 días efectivos de clases, sin embargo, la realidad es que, en Chiapas, este número fue incluso más bajo, debido al paro de labores de docentes, el cual se prolongó por casi cuatro semanas, lo que significó 20 días hábiles menos de clases, es decir, 170.
Informa: Lizbeth Leyte