Al sonido de la marimba, al ritmo de sones, boleros y danzones que resuenan entre la nostalgia y la fiesta popular, el emblemático Parque Jardín de la Marimba celebra este 12 de septiembre su 33 aniversario.
Desde su inauguración en 1993, este rincón de la capital chiapaneca se ha consolidado como el santuario indiscutible de la música tradicional del estado y un punto de cohesión social inigualable.
A más de tres décadas de distancia, el parque mantiene intacta su magia cotidiana. Cada tarde, las bancas se abarrotan de tuxtlecos, turistas nacionales e internacionales que acuden a disfrutar de un café, saborear antojitos tradicionales o dejarse llevar por el compás de la marimba que se presentan en vivo.
Para conmemorar este 33 aniversario, el recinto preparó una jornada especial con presentaciones artísticas de agrupaciones provenientes de distintos municipios, reafirmando que, entre notas de madera, la marimba sigue viva y resonando con orgullo en el corazón de Chiapas.
Notinúcleo/ Juan Jesús Toledo