En Tuxtla Gutiérrez, el robo de agua se ha convertido en un problema serio. El Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa) estima que existen al menos 38 mil 678 tomas clandestinas.
Esta problemática representa pérdidas económicas cercanas a los 43 millones de pesos anuales.
Estos recursos, señalan, podrían destinarse a la rehabilitación de la red hidráulica, ampliación del servicio y compra de equipos de distribución.
La capital chiapaneca, con más de 600 mil habitantes y alrededor de 152 mil tomas registradas, enfrenta una situación crítica, pues una parte de la población se conecta de manera irregular a la red.
Esto no solo afecta las finanzas del organismo, sino también la distribución del agua, ya que muchas de las quejas por desabasto provienen precisamente de usuarios clandestinos que, al ser inspeccionados, resultan no tener contrato.
El director comercial del Smapa, Francisco José López Rivera, explicó que en noviembre de 2024 se inició la actualización del padrón de usuarios, vinculando la información con la Tesorería Municipal y el Catastro.
A partir de este proceso se han detectado 3 mil 810 tomas ilegales en colonias como Pomarrosa, Jardines del Pedregal, Real del Bosque, Paulino Aguilar, Jardines del Norte, Ampliación Francisco I. Madero, Plan de Ayala Ampliación Norte, Altos del Sur, La Misión y La Ceiba.
Además, se identificaron 14 mil 868 usuarios que comenzaron un trámite de contrato pero nunca lo concluyeron, lo que alimenta la estimación de más de 38 mil conexiones clandestinas.
Durante trabajos de rehabilitación de calles también se han descubierto derivaciones ilegales que abastecen a más de un hogar, lo que genera aún más deficiencias en el sistema.
Actualmente, las sanciones por conexión indebida oscilan entre 4 mil y 20 mil pesos, dependiendo de la reincidencia, sin embargo, la práctica persiste y continúa impactando en la planeación y en el servicio de quienes sí cumplen con sus pagos
Informa: Issa Maldonado