El monitoreo de aguas residuales se perfila como un sistema de alerta temprana para anticipar brotes de enfermedades infecciosas en comunidades, incluso con semanas de ventaja respecto a la vigilancia epidemiológica convencional.
Lo anterior lo advirtió la investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Celia Alpuche Aranda.
Durante la V edición del foro El desafío de las infecciones intrahospitalarias, la especialista explicó que este tipo de análisis permite detectar virus como Influenza, Virus Sincicial Respiratorio y SARS-CoV-2 sin depender de que las personas tengan síntomas o acudan a servicios médicos.
Señaló que los datos sobre aguas residuales pueden mostrar cambios en las tendencias de las enfermedades antes de que se observen en los casos clínicos.
Esta información, dijo Alpucue Aranda, ayuda a preparar a hospitales y personal médico para un aumento de contagios y hospitalizaciones.
La investigadora alertó que en Estados Unidos, particularmente en el sur, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportan actualmente una transmisión muy alta de COVID-19.
Esto es relevante para México, pues el virus podría estar circulando en las próximas dos o tres semanas en estados del sur como Chiapas.
En Chiapas, donde persiste una alta movilidad transfronteriza, especialistas recomiendan fortalecer la vigilancia epidemiológica y la infraestructura hospitalaria, además de impulsar estudios en plantas de tratamiento de aguas residuales para anticipar posibles brotes.
En lo que va del año la Secretaría de Salud federal reporta seis defunciones por Covid en Chiapas.
Informa: Issa Maldonado