En Escuintla, Chiapas, una historia nos recuerda que la vida silvestre merece respeto y cuidado. Una lechuza, herida y vulnerable, fue rescatada y hoy se convierte en símbolo de conciencia ambiental para la comunidad.
ANDRÉS NORBERTO / Ambientalista
“Yo rescato fauna silvestre porque tengo cierta experiencia con el manejo de fauna… siempre vale la pena dedicar nuestro tiempo, esfuerzo y recursos para ayudar”.
El rescate no fue tarea sencilla. La lechuza necesitaba atención inmediata y altamente especializada. No todos los veterinarios cuentan con la capacitación para atender a un ave rapaz.
“Esta es una cirugía muy especializada, que van a realizar el doctor Romeo Morales y el doctor Ángel Alvarado, médicos
veterinarios con gran trayectoria en atención de fauna silvestre”.
Tras la cirugía, la lechuza pasará por un periodo de rehabilitación y cuidados estrictos hasta ser trasladada a un refugio autorizado, donde podrá vivir con dignidad.
“Todo ser viviente también tiene derecho a vivir… Yo pienso que ningún animal elegiría que lo matemos. Todos elegirían seguir viviendo”.
Más allá de esta historia, el mensaje es; no debemos estigmatizar a los animales silvestres por su aspecto ni manipularlos sin conocimientos. Su instinto de supervivencia merece respeto, y nuestra labor como sociedad es protegerlos.
“No hay animales buenos ni malos… siempre es conveniente dar aviso a expertos o autoridades, por nuestra seguridad y por la del animal”.
Para Notinucleo Daniela Grajales.