“Cuando estaba chamaco el mar se podía ver muy retirado de la costa, pero al paso de los años poco a poco se metió a las playas socavando casas, terrenos, y las aguas nos siguen arrinconando”, señaló Pedro Ramos, vecino de la comunidad Sánchez Magallanes del municipio de Cárdenas, al referirse al problema de erosión marina que padecen seis localidades costeras de tres demarcaciones tabasqueñas, donde el mar ha devastado hasta 90 metros en algunas áreas, arrasando las granjas de arena con el riesgo de alcanzar viviendas, advirtieron pobladores del litoral del Golfo de México.
Luego de las lluvias en la entidad hace una semana, habitantes de Centla hicieron viral en redes sociales imágenes y videos en los que se observa que en el pueblo de Guanosolo el oleaje del mar avanza tierra adentro y alcanza algunas viviendas, por lo que solicitaron la intervención de las autoridades ante “eso que ahora llaman cambio climático”, porque antes no se veía que avanzara tanto el mar, expuso el lugareño Juan Leyva.
La erosión marina no es un problema nuevo. En febrero de 2025 pobladores de la zona de El Bosque fueron reubicados a la Nueva Comunidad El Bosque, en Centla, luego de que el mar “se tragó” sus casas, la iglesia y una escuela.
En total 51 familias de pescadores fueron trasladadas a un terreno proporcionado por el gobierno de Tabasco, sobre el cual la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano estatal erigió casas para cada una.
Desde entonces esa localidad se considera el primer poblado reconocido en el país como “desplazado por el cambio climático”, en cuya concreción participaron autoridades y organizaciones ambientalistas internacionales como Greenpeace México.
La preocupación entre pobladores costeros renace cada temporada de lluvias, cuando el oleaje aumenta y el fuerte choque de las olas deja estragos en las playas y tierra firme.
En este nuevo periodo de aguaceros, el avance de las corrientes marinas continuó provocando estragos en localidades aledañas a las aguas del Golfo de México, entre ellas Barra El Bosque, en Centla; Guanosolo, Pénjamo y Chiltepec, en Paraíso; lo mismo que en el ejido El Alacrán y en Barras de Panteones, de Cárdenas.
La situación no es ajena a las autoridades. Hace poco más de una semana Salvador Heredia, representante de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Tabasco, admitió que al menos seis pueblos se podrían sufrir daños por la erosión marina.