La Ciudad de México actualmente recupera únicamente el 10% del agua residual que desecha, una cifra que especialistas consideran insuficiente frente a la creciente crisis hídrica que enfrenta la capital. La falta de infraestructura para aplicar tratamientos avanzados provoca que la mayor parte del recurso se pierda, pese a que podría reutilizarse para diversos fines.
De acuerdo con expertos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la ciudad descarga alrededor de 12 mil litros de agua residual por segundo. Sin embargo, solo una pequeña fracción recibe el tratamiento necesario para reincorporarse al ciclo del agua, ya que el proceso requiere varias etapas antes de poder reinyectarse al acuífero o potabilizarse nuevamente.
Los especialistas advierten que, desde 2012, se identificó el año 2030 como un punto crítico para el abastecimiento de agua potable en la capital. Ante este panorama, proponen desarrollar proyectos de tratamiento de aguas residuales a escala comunitaria para reutilizarlas en actividades como el riego de áreas verdes, el lavado de vehículos o el uso en sanitarios, reduciendo así la presión sobre las fuentes de agua potable.
Además de impulsar nuevas tecnologías de tratamiento, los investigadores consideran indispensable fortalecer una estrategia integral de reutilización y economía circular del agua. Aprovechar mejor este recurso permitiría disminuir el desperdicio, enfrentar de manera más efectiva el desabasto y mejorar la resiliencia de la Ciudad de México frente a los desafíos del cambio climático y el crecimiento urbano.